La UE defiende el EES mientras los aeropuertos informan de colas de cuatro horas y las aerolíneas advierten de que los retrasos podrían prolongarse durante años

Los viajeros de toda Europa se enfrentan a esperas más largas en los aeropuertos, ya que los controles fronterizos biométricos del EES sustituyen a los sellos en el pasaporte en el nuevo sistema.

La UE defiende el EES mientras los aeropuertos informan de colas de cuatro horas y las aerolíneas advierten de que los retrasos podrían prolongarse durante años featured image

El nuevo Sistema de Entrada y Salida (EES) de Europa está recibiendo cada vez más críticas, ya que los viajeros tienen que soportar largas colas por toda la región. Aunque las autoridades de la Unión Europea afirman que el sistema funciona bien, las compañías aéreas y los operadores aeroportuarios advierten del impacto que tendrá en los viajes de verano.

El debate sigue abierto, ya que millones de viajeros de fuera de la UE deben pasar por el mayor proyecto de modernización fronteriza de la región en décadas. Además, los aeropuertos deben encontrar el equilibrio entre gestionar los requisitos de seguridad y el flujo de pasajeros durante una de las temporadas de mayor actividad turística del año.

Europa sustituye los sellos en los pasaportes por datos biométricos del EES

El EES entró en funcionamiento en todo el Espacio Schengen en 2026. El sistema sustituye el sellado tradicional de pasaportes por registros digitales que recogen imágenes faciales, huellas dactilares e información sobre el viaje.

Las autoridades europeas han puesto en marcha este programa para reforzar la seguridad fronteriza y mejorar el control de las estancias de los visitantes. Además, las autoridades sostienen que los registros digitales ayudarán a detectar con mayor eficacia los casos de estancia ilegal.

Con el nuevo sistema, quienes viajen por primera vez deberán registrarse biométricamente al entrar en los países participantes. A partir de ahí, los futuros cruces de frontera deberían ser más rápidos, ya que las autoridades ya tendrán su información biométrica.

Los partidarios describen el EES como una iniciativa de modernización necesaria. Sin embargo, los críticos sostienen que los problemas de implementación están eclipsando los beneficios previstos.

El sistema afecta a millones de viajeros de fuera de la UE cada año. Por eso, incluso los retrasos más pequeños pueden extenderse rápidamente por los principales centros de transporte.

Las aerolíneas alertan sobre los crecientes problemas operativos del EES

Las aerolíneas y los operadores aeroportuarios se han mostrado cada vez más críticos con los problemas que ha generado la puesta en marcha.

Varias asociaciones del sector, entre ellas Airlines for Europe (A4E), el Consejo Internacional de Aeropuertos de Europa (ACI Europe) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), han expresado su preocupación por el aumento de la congestión.

Según las estimaciones del sector, el registro biométrico puede tardar entre 70 y 90 segundos por pasajero. En comparación, los controles tradicionales de pasaportes solían requerir solo entre 20 y 25 segundos.

Esa diferencia puede parecer pequeña. Sin embargo, genera atascos importantes cuando llegan miles de pasajeros a la vez.

Las organizaciones de aeropuertos y aerolíneas han emitido recientemente una advertencia conjunta sobre la situación.

«Existe una total desconexión entre la percepción de las instituciones de la UE de que el EES funciona bien y la realidad», afirmaron ACI Europe, A4E e IATA en un comunicado conjunto.

Los representantes del sector sostienen que el aumento de los plazos de tramitación está generando dificultades operativas en varios países. Además, temen que el aumento del volumen de viajes durante el verano pueda agravar los problemas ya existentes.

Algunos grupos han pedido que se adopten medidas de contingencia adicionales. Otros quieren más flexibilidad durante los periodos de tráfico de pasajeros inusualmente elevado.

Se forman largas colas en los controles de seguridad de los principales aeropuertos

Están llegando noticias de tiempos de espera más largos desde varios de los principales aeropuertos europeos.

El aeropuerto de Bruselas se ha convertido en uno de los ejemplos más destacados. Según se ha informado, algunos viajeros tuvieron que esperar hasta cuatro horas para completar los trámites fronterizos.

Por otra parte, los aeropuertos de Francia, Alemania, Italia, Suiza y los Países Bajos también se han visto sometidos a presiones operativas.

El aeropuerto Charles de Gaulle de París ha llamado especialmente la atención por ser uno de los principales centros de conexiones internacionales de Europa. Por eso, los retrasos que se producen allí pueden afectar a los pasajeros en tránsito de varios continentes.

Los aeropuertos suizos también han informado de que los tiempos de tramitación de los pasajeros se han alargado desde que se implementaron los nuevos procedimientos.

Los operadores aeroportuarios siguen ajustando la dotación de personal y los procesos de control fronterizo. Sin embargo, las autoridades reconocen que la adaptación lleva tiempo.

Los expertos en viajes recomiendan ahora llegar a los aeropuertos mucho antes de lo que solía hacerse. Además, se aconseja a los pasajeros que, siempre que sea posible, preparen con antelación los documentos y cumplan los requisitos de registro biométrico.

Las familias, los viajeros de edad avanzada y los pasajeros con conexiones muy ajustadas pueden ser los que se enfrenten a mayores dificultades. Por eso, las aerolíneas recomiendan a los clientes que calculen más tiempo para los trámites fronterizos.

Bruselas se mantiene firme en cuanto a la puesta en marcha

A pesar de las críticas de los grupos del sector, los responsables europeos siguen defendiendo el sistema.

La Comisión Europea sostiene que el EES está funcionando correctamente en la mayoría de los pasos fronterizos. Además, los funcionarios afirman que siempre se esperaban algunas dificultades durante el periodo de transición.

Los defensores de esta medida señalan que los proyectos tecnológicos a gran escala suelen enfrentarse a dificultades temporales en su puesta en marcha. También destacan las ventajas a largo plazo de la gestión digital de las fronteras.

Las autoridades europeas creen que el sistema mejorará la seguridad, reducirá el fraude y proporcionará registros de viaje más precisos. Por eso, Bruselas sigue apostando por su implantación.

El Ministerio del Interior de Croacia ha reiterado recientemente que no tiene intención de suspender la implementación del EES. Esta declaración refleja la firme voluntad generalizada entre los Estados miembros de seguir adelante con el proyecto.

Las autoridades sostienen que abandonar o retrasar el sistema echaría por tierra años de preparación e inversión. Sin embargo, sigue aumentando la presión por parte de los actores del sector, que buscan ajustes prácticos.

Los viajeros se enfrentan a una nueva realidad

La introducción del EES supone un cambio importante en la forma en que la gente entra en Europa.

Durante décadas, los sellos en los pasaportes fueron la forma principal de registrar las entradas y salidas. Ahora, la verificación biométrica se está convirtiendo en la norma.

Esta transformación refleja una evolución similar en otras regiones. Países como Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Canadá recurren cada vez más a los sistemas fronterizos digitales.

Por eso, los viajeros tienen que adaptarse a una experiencia más centrada en la tecnología.

Los expertos creen que el periodo de adaptación podría prolongarse durante meses. Algunos funcionarios fronterizos han señalado que la estabilización total podría tardar bastante más tiempo.

A las aerolíneas les preocupa que los continuos retrasos puedan afectar a la satisfacción de los pasajeros y a la eficiencia operativa. Por su parte, los aeropuertos deben hacer frente a las crecientes expectativas de los viajeros y, al mismo tiempo, cumplir con los nuevos requisitos de seguridad.

Una prueba decisiva para la modernización de las fronteras europeas

La próxima temporada de verano podría resultar decisiva para la percepción futura del EES.

Las autoridades europeas consideran que este sistema es una inversión a largo plazo en seguridad fronteriza y modernización. Sin embargo, las aerolíneas y los aeropuertos sostienen que la experiencia de los pasajeros debe seguir siendo una prioridad.

La cuestión principal ya no es si Europa va a implantar controles fronterizos digitales. Ahora, la atención se centra en cómo funcionarán esos controles en la práctica.

Por ahora, ambas partes coinciden en una cosa: el EES supone uno de los cambios más importantes en la gestión de las fronteras europeas de los últimos tiempos.

Que los viajeros lo recuerden por unas medidas de seguridad más estrictas o por colas más largas puede depender de la eficacia con la que las autoridades aborden los crecientes retos operativos actuales.

Ejército de los EE. UU. (USAG-V), por Randall Jackson, dominio público, vía Wikimedia Commons

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