La EEE de la UE provoca colas de 3 horas en los aeropuertos de todo el mundo ante la oleada de viajes del verano

El despliegue del SES de la UE provoca colas de 3 horas en los aeropuertos de toda Europa, lo que suscita preocupación por los retrasos, los controles biométricos y las perturbaciones en los viajes de verano.

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La EES sustituye a los sellos de pasaporte pero provoca retrasos

El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (SES) de Europa ha provocado largas colas en los aeropuertos de todo el bloque. En consecuencia, los viajeros han tenido que enfrentarse a colas de tres a cuatro horas en los controles fronterizos.

La implantación completa, en abril de 2026, sustituye efectivamente el sellado manual de pasaportes por controles biométricos. Pero el lanzamiento sólo ha revelado obstáculos operativos en los principales centros.

Por ejemplo, los viajeros en los pasos fronterizos de Suiza y Viena tuvieron que soportar notables retrasos esta semana. Mientras tanto, otros perdieron vuelos debido a la lentitud de los trámites.

En general, la perturbación se ha producido pocas semanas antes de la ajetreada temporada de viajes de verano. Por tanto, las partes interesadas del sector deben tomar medidas urgentes y prepararse en consecuencia.

Qué cambia la EEE

En resumen, el SES introduce un sistema digital para rastrear a los viajeros extracomunitarios que entran y salen del espacio Schengen. Concretamente, recoge huellas dactilares, escáneres faciales y datos de viaje.

Antes, los agentes fronterizos sellaban los pasaportes manualmente en cuestión de segundos. Ahora, cada viajero debe completar la inscripción biométrica durante su primera entrada.

En consecuencia, los tiempos de tramitación han pasado de segundos a varios minutos por pasajero. Además, el sistema hace un seguimiento del cumplimiento del límite de 90 días de estancia en Schengen.

Para contextualizar, las autoridades diseñaron el SES para mejorar la seguridad fronteriza y reducir los rebasamientos de estancia. Sin embargo, la transición ha resultado más compleja de lo esperado.

Los aeropuertos luchan contra el aumento de las colas de pasajeros

Los aeropuertos de toda Europa han tenido dificultades para gestionar el aumento del tiempo de tramitación. Como resultado, las colas se han extendido por las terminales de varios países.

En Austria, el Aeropuerto Internacional de Viena registró retrasos superiores a tres horas. Del mismo modo, los pasos fronterizos suizos experimentaron tiempos de espera comparables durante los periodos punta.

Mientras tanto, Francia ha completado su transición al sistema. Sin embargo, los viajeros de negocios se enfrentan ahora a procedimientos de entrada más largos.

Según estimaciones del sector, los tiempos de tramitación han aumentado hasta un 70%. Por tanto, incluso un volumen moderado de pasajeros puede crear graves atascos.

Otras compañías aéreas han informado de interrupciones operativas debidas a retrasos de pasajeros. En algunos casos, los vuelos salieron sin viajeros facturados.

Causas principales de los retrasos

Varios factores han contribuido a los retrasos generalizados. En primer lugar, la inscripción biométrica requiere más tiempo que los controles tradicionales de pasaportes.

En consecuencia, cada viajero debe facilitar sus huellas dactilares y someterse a un escaneado de reconocimiento facial. Como resultado, los usuarios primerizos se enfrentan a los tiempos de tramitación más largos.

En segundo lugar, los problemas técnicos han ralentizado el funcionamiento del sistema en algunos puntos de control. Por ejemplo, algunos aeropuertos informaron de cortes temporales y averías en los equipos.

En tercer lugar, la escasez de personal ha agravado el problema. Aunque las autoridades han aumentado el personal, la demanda ha superado la capacidad.

Además, muchos viajeros siguen sin estar familiarizados con los nuevos procedimientos. Por lo tanto, la confusión en los quioscos y puntos de control ha ralentizado el rendimiento general.

Los expertos advierten que estos retos son típicos durante los despliegues de sistemas a gran escala. Sin embargo, el momento elegido ha amplificado el impacto.

Los viajeros y las empresas sienten el impacto de la EEE

En conjunto, los retrasos han tenido consecuencias inmediatas para los pasajeros y las empresas. Sobre todo, los viajeros han perdido vuelos y se han enfrentado a costosas nuevas reservas.

Además, las largas colas han provocado hacinamiento en las terminales de los aeropuertos. Esta situación plantea problemas de seguridad y comodidad para los pasajeros.

Los viajeros de negocios también han sufrido alteraciones en sus apretadas agendas. En consecuencia, los retrasos afectan a la productividad y a los plazos de las reuniones.

Como resultado, los operadores turísticos temen consecuencias económicas más amplias. Con la llegada del verano, Europa espera un aumento de las llegadas internacionales.

Si persisten los retrasos, algunos viajeros podrían reconsiderar sus destinos. Por tanto, el sistema podría afectar a los ingresos por turismo a corto plazo.

Las aerolíneas, por su parte, deben gestionar horarios de salida fijos a pesar de los retrasos de los pasajeros. En particular, este desajuste aumenta la complejidad y los costes operativos.

Los retos únicos de la tripulación de un yate

El EEE también afecta a grupos nicho como la tripulación de yates y los viajeros transfronterizos frecuentes. Estas personas suelen desplazarse entre puertos del espacio Schengen.

En consecuencia, los cruces fronterizos repetidos aumentan su exposición a los retrasos. Además, deben controlar cuidadosamente su tiempo dentro de los límites de Schengen.

Los jefes de tripulación se enfrentan ahora a responsabilidades administrativas añadidas. Por ejemplo, deben garantizar la documentación adecuada y el cumplimiento del registro biométrico.

Además, los retrasos pueden alterar las rotaciones de la tripulación y los horarios de los fletamentos. Como tal, esto crea retos operativos para las empresas marítimas.

Los expertos del sector advierten de que incluso los retrasos menores pueden convertirse en problemas logísticos mayores. Por tanto, la preparación y la planificación se han vuelto más críticas.

Las autoridades responden a los primeros retos de la EEE

Las autoridades europeas reconocen las dificultades iniciales del despliegue del SES. Sin embargo, subrayan que el sistema sigue siendo esencial para la seguridad a largo plazo.

Los funcionarios se han comprometido a abordar los problemas técnicos y mejorar la eficacia de los trámites. Por ejemplo, los aeropuertos están aumentando el personal y mejorando los equipos.

En respuesta, algunas partes interesadas han pedido medidas de flexibilidad temporales. Entre ellas se incluyen la aplicación gradual o los procedimientos de contingencia durante los periodos punta.

No obstante, las autoridades sostienen que el sistema se estabilizará con el tiempo. Argumentan que las primeras perturbaciones forman parte del proceso de transición.

Los expertos coinciden en que los sistemas fronterizos digitales requieren periodos de adaptación. Sin embargo, subrayan la necesidad de mejoras rápidas antes del verano.

EEE: Bajo presión antes de la temporada alta

En general, la EEE representa un cambio importante en la forma en que Europa gestiona sus fronteras. Por un lado, refuerza la seguridad y moderniza los sistemas de viaje.

Por otra parte, ha introducido importantes retos a corto plazo. Como consecuencia, los viajeros se enfrentan actualmente a viajes más largos y menos previsibles.

Con la proximidad de los viajes de verano, la presión sobre el sistema se intensificará. Por tanto, los próximos meses pondrán a prueba su resistencia y escalabilidad.

Si las autoridades resuelven los problemas actuales, la EEE podría aportar beneficios a largo plazo. Sin embargo, los continuos retrasos corren el riesgo de minar la confianza de los viajeros.

Por ahora, el nuevo sistema fronterizo europeo sigue siendo un trabajo en curso. Mientras tanto, los pasajeros deben prepararse para esperas más largas y procedimientos en evolución.

Foto de Sven Lei en Unsplash

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